Un alma que vaga a la deriva,sin saber el camino que debe seguir,sin saber hacia dónde va. Con la culpabilidad a cuestas,sin poder librarse de los remordimientos por no haber hecho lo que debía haber hecho. Un alma sin nombre,sin importancia para el resto del mundo. Todos somos almas con un destino ya decidido años atrás por el universo,pero que nosotros desconocemos. Podemos creer que tenemos poder sobre nuestra vida pero nos equivocamos,todo está ya predestinado: la fortuna,la suerte,el amor. Todo es un simple juego de azar controlado por el universo,un simple juego. Nadie puede decir si será amado en un futuro o por el contrario rechazado,uno no puede saber si cumplirá sus sueños o se arrastrará por la penumbra toda su vida como un alma que vaga a la deriva,UN ALMA DESTERRADA.
Un ser que nunca recibió cariño ni afecto,y por esa razón ahora no espera un futuro especial o concreto,sino que se tumba a la sombra de un árbol cualquiera y espera a que la muerte venga a por él y se lo lleve de esa realidad a la que nosotros llamamos vida.
Ajeno a las consecuencias y a los problemas del mundo real,como un niño para el que la mayor catástrofe es que se rompa su pequeño de juguete. Un alma que jamás podrá conocer las sensaciones que uno experimenta al sentir afecto y cariño de un ser querido,porque no posee corazón,sino un pequeño hueco en el que almacena todas sus malas acciones y su dolor,como un embalse que almacena agua para evitar que el río se desborde. Sin sentimientos,sin destino,sin seres queridos,sin nada que le empuje a querer seguir en este mundo,un alma al que sólo le espera una cosa: LA DESOLACIÓN.

No hay comentarios:
Publicar un comentario